Chávez poeta

Chávez poeta

viernes, 1 de mayo de 2015

El Calvario de Cristo-pueblo y su resurrección

Las primeras comunidades cristianas y la voz de María

En pleno debate por el Socialismo del siglo XXI Chávez presenta el texto bíblico de  los Hechos de los Apóstoles como inspirador para esta propuesta revolucionaria.

15-12-2006
Fíjense lo que dicen los Hechos de los Apóstoles en un aparte: “Todos los fieles se encontraban el mismo lugar y tenían todo en común, vendían sus propiedades y pertenencias y las distribuían entre todos según lo que cada cual necesitara” (Hch 2,44). Más adelante dice: “La multitud de los fieles tenía una sola alma y un solo corazón, tampoco decía ninguno que algo de los existente era propio sino que era común a todos, no había entre ellos ningún necesitado, puesto que todas las propiedades de tierras o casas eran por ellos vendidas y depositado su precio a los pies de los apóstoles dándose a cada cual según sus necesidades” (Hch 4, 32.34)

17-01-2007
“Los Hechos de los Apóstoles”, la vida de los primeros cristianos, dice: “Y sobrevino temor a toda persona y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas” (Hch 5,11-12).
Así que ustedes, mis queridos hermanos y mis queridas hermanas, no es que vayan, porque sería terrible, sólo a estar reclamándome a mí o al Gobierno los recursos, comiencen ustedes dando el ejemplo, los que tengan un poquito más compartan con el que no tiene nada o con el que tiene muy poco, ¿verdad que se puede hacer? Comparta la comunidad todo lo que pueda compartir, compartir, no se trata sólo de pedir, vamos a dar. Hay gente que a lo mejor tiene en su casa hasta 2 ó 3 televisores, una nevera vieja y una nueva, tiene un cuarto solo por allá atrás, y de repente ahí, a 100 metros, hay una mujer viviendo y durmiendo en el suelo con un niño.
Compartan las cosas. Hay personas que tienen más ropa, tienen a lo mejor 5 y más mudas de ropa, y hay otro que está por allí que no tiene ni una, o tiene una por la mitad. Vean las necesidades de los hermanos y sigamos el ejemplo y la palabra de Dios para que podamos avanzar con amor entre nosotros, porque si no todo sería mentira.
Vean a ver cuánta ropa tienen, cuántos juguetes tienen sus hijos, pudiera sobrarles algo, y entonces hay que enseñarlos: “mira, hijo, tú tienes estos cuatro jugueticos, allá hay unos niños que no tienen nada, por qué tú no vas y le regalas un carrito, tú mismo por qué no vas”, para irle dando ejemplo a los niños, para que se vayan formando como el hombre nuevo, como la mujer nueva, el nuevo ser humano, el que siempre ha debido ser pero no ha sido hasta ahora. He allí una de las grandes causas de las tragedias que vive el mundo: el egoísmo, el odio, el personalismo, la ambición, la falta de amor, la falta de humanismo; seamos humanos de verdad, demostremos que somos humanos, que no somos culebras, que no somos sapos, que no somos tigres sino seres humanos que tenemos por dentro un alma y que somos capaces de amar.
Sigo aquí: Todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas, y vendían sus propiedades y sus bienes y los repartían a todos según la necesidad de cada uno, y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez en el corazón.
Seamos así, ¿podemos ser así? Pero de verdad vamos a hacer, desde el corazón, desde el alma, sólo así podremos transformar nuestra Patria en lo que queremos: una Patria socialista, humana, grande por sus valores, por sus luces, por su amor, por sus riquezas, por su pueblo.

Asimismo presentó la voz de María en el evangelio de Lucas como mensaje liberador para los pobres.

27-12-2009
Recordemos, una vez más, cómo en la voz de la Virgen María suena el más poderoso mensaje de liberación para los pobres de la tierra: “Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide con las manos vacías” (Lc 1, 48-53). Si la Madre de Dios ha sido capaz de pronunciar tales palabras, es porque el reino de su hijo no puede ser otro que cada barrio, cada campo, cada lugar, donde todos los días ella sigue pariendo, amamantando y cargando con la esperanza humana. María es cada madre venezolana. Por todas y cada una de ellas, las dadoras de amor, nació la Misión Niño Jesús esta semana: para defender, contra todo peligro, el germen del hombre nuevo y la mujer nueva de la patria bonita.

El Calvario de Cristo-pueblo y su resurrección

Con profunda seriedad abordó Chávez el sentido cristiano de la Pascua, de la muerte y la vida plena de Cristo. Acompañando estos días litúrgicos, del Domingo de Ramos al de resurrección, hizo repetidamente algunas reflexiones. Lo leyó desde el sufrimiento cotidiano del pueblo y las luchas por la vida y la justicia. Y lo leyó desde la experiencia de muerte-vida del 11-14 de abril de 2002, durante el Golpe de estado. Siete años después de estos hechos lo retoma con claridad. Retoma para ello algunas palabras del Obispo Mártir, Monseñor Romero.

5-04-2009
Y ya será Domingo de Ramos. Pido desde estos mundos de Dios que Cristo vuelva de verdad, sus valores, su pasión, su esperanza. Pido que resucite cada día en los corazones de todas y de todos. Y que se haga realidad hermosa el Reino que vino a anunciarnos: ¡el socialismo! Hasta la victoria siempre. ¡Venceremos!

28-03-2010
Domingo de Ramos: inicio de la Semana Mayor para los que llevamos en el alma y en el corazón el compromiso del Cristo redentor, el Cristo libertario, el Cristo de los pobres. Cuando aparezca esta nueva edición de Las líneas de Chávez, se cumplirá un nuevo aniversario de aquel día en que nuestro Señor hacía su última entrada en Jerusalén (Mc 11, 7-10): iba montado sobre un burro y seguido por el pueblo que lo saludaba con palmas a su paso. El fermento mismo del amor iba a enfrentarse a los poderosos de la época. ¿Quiénes le abrían los brazos con alborozo? Los menesterosos de siempre: los que, tanto ayer como hoy, andan hambrientos y sedientos de justicia. ¿Quiénes no descansarían hasta verlo crucificado? Aquellos que, tanto ayer como hoy, jamás sacian su apetito de poder. Sirva, pues, la remembranza de este domingo sagrado para reiterar que nuestra Revolución tiene en el Cristo de los desposeídos el mayor de los guías en la lucha por la dignidad humana. Tras sus pasos vamos.

12-04-2009
Hoy es Domingo de Resurrección y ya estamos de vuelta a la patria, esta patria grande y bolivariana. El Cristo liberador completa su ciclo y marca la historia de la humanidad para siempre. Como, de la misma forma, en estos días en que conmemoramos la gloriosa jornada popular del 11 al 13 de abril de 2002, nosotros, la patria venezolana, recordamos su propia resurrección, la resurrección del Cristo pueblo, que marca la nueva historia de Venezuela. Domingo de Resurrección, Domingo de la Gran Pascua, el salto de la muerte a la vida. Recordemos a San Romero de América cuando el 26 de marzo de 1978, un Domingo de Resurrección también, dijo: “…La Iglesia no puede ser sorda ni muda ante el clamor de millones de hombres que gritan liberación, oprimidos de mil esclavitudes; pero les dice cuál es la verdadera libertad que debe buscarse: la que Cristo ya inauguró en esta tierra al resucitar y romper las cadenas del pecado, de la muerte y del infierno. Ser como Cristo, libres del pecado, es ser verdaderamente libres con la verdadera liberación. Y aquel que con esta fe puesta en el resucitado trabaje por un mundo más justo, reclame contra las injusticias del sistema actual, contra los atropellos de una autoridad abusiva, contra los desórdenes de los hombres explotando a los hombres, todo aquel que lucha desde la resurrección del gran libertador, sólo ése es auténtico cristiano”.
No podía ser más sagrado este domingo. La luminosa memoria del pueblo descalzo que restituyó el orden constitucional y el rescate de la patria a puro pulso, sangre y valentía vuelve hoy a revivir en la memoria colectiva. Hace siete años, el pueblo se organizaba, reagrupaba sus fuerzas, se lanzaba a la calle a pesar de las balas de la PM de Peña y los mercenarios extranjeros, a pesar del cerco informativo, a pesar del peligro general que se cernía sobre la patria. Fue a partir de un 12 de abril que el pueblo se convirtió en la principal fuerza contra las armas de la guerra de cuarta generación.
“Una Iglesia que no se une a los pobres para denunciar desde los pobres las injusticias que con ellos se cometen, no es verdadera Iglesia de Jesucristo”, nos decía también monseñor Romero el 17 de febrero de 1980, palabras estas que definen exactamente hoy a los más prominentes miembros de la jerarquía eclesiástica venezolana, que una vez más se ha unido a los poderosos y a los que siempre han disparado y masacrado a nuestro pueblo.

04-04-2010
Cuando se publique esta nueva entrega de Las líneas de Chávez, estaremos celebrando el Domingo de Resurrección. Como en otras ocasiones lo he dicho, el Cristo liberador completa su ciclo y marca la historia de la humanidad para siempre. Este abril de independencia, este abril bicentenario, nos pinta la resurrección del Cristo-pueblo que marca la nueva historia patria.

11-04-2010

Hoy domingo, 11 de abril, recordamos el inicio del auge y caída de la dictadura más breve de la historia, recordamos también el calvario del Cristo-pueblo que resucitó al tercer día, nuestro 13 eterno. El 11 de abril siempre estará ahí para recordarnos cómo pretendió triunfar y fracasó la muerte; recordamos también qué clase de país se proponía la oposición mediática y contrarrevolucionaria, para no olvidar nunca la sangre que se derramó ese día. Sangre venezolana, tanto bolivariana como opositora. El golpe de abril es un punto de inflexión en nuestra historia como pueblo, que cobró conciencia de que él mismo es quien lucha y construye su propia historia, y nos demostró, para siempre, que todo 11 siempre tendrá su 13 en la patria de Bolívar. ¡Todo golpe tendrá siempre su contragolpe revolucionario!

lunes, 20 de abril de 2015

El Sermón del Monte y la justicia


Si algún pasaje del Evangelio no se cansó Chávez de repetir e incluso de recrear, fue el Sermón del Monte (Lc 6,20-26). Recojo aquí cinco referencias, desde 2004 a 2010.
Aclara Chávez que el reino que anuncia Jesús se construye entre nosotros. Es reino de paz, justicia, igualdad, felicidad, humanidad. Jesús dio su vida por ello. Nosotros somos responsables de seguir construyéndolo. Esa es la revolución verdadera.

12-06-2004
¡Así será! está escrito, ese es nuestro camino y de allí no saldremos: El camino de la justicia, como dice la Biblia, es el único camino hacia la paz, “si queremos paz de verdad hagamos justicia”.
Hay quienes hablan de paz por llenarse la boca, pero no sienten lo que es la paz: La paz verdadera es la paz del espíritu, la paz del alma, la paz individual y la colectiva.
No hay paz sin justicia, sin igualdad, sin dignidad y aquí en Venezuela estamos precisamente por el camino de la paz, de la verdadera paz, del verdadero reino de Dios. “Bienaventurado los pobres”, decía Jesús, “porque de ellos será el reino de los cielos”, sólo que el reino de los cielos debe estar aquí entre nosotros y no en un sitio lejano, más allá de la nubes, por algo vino Cristo aquí a pregonar al reino de Dios.
Hace poco el Papa incluso dijo que el cielo no es un lugar físico, como alguna gente cree, y que está más allá de las nubes, si el cielo estuviera más allá de las nubes, ya alguna nave espacial lo habría visto, así que no está allá el Reino de Dios, está aquí, y nosotros somos los responsables de construirlo siguiendo el ejemplo de Cristo, el Redentor, que fue capaz de dar su vida y de hacer correr su sangre por el amor a los demás y no por él mismo, todos para que sea posible que el Reino de Dios, es decir el reino de la paz, el reino de la justicia, de la igualdad, de la felicidad, para que exista algún día.
Nosotros debemos hacer una revolución los seres humanos, desde dentro de nuestro espíritu, así lo siento yo cada día más, esa es la semilla verdadera de la gran revolución que el mundo necesita, independientemente de ideologías políticas, la primera revolución es la revolución del espíritu, volver a lo humano, volver a lo hermoso, que es ser un ser humano.
Potenciar el amor, el amor por el prójimo, el amor por los demás y sobre todo por los más débiles, por los más necesitados, por los pobres, he allí la esencia de cualquier verdadera revolución: Llevar justicia.

Privilegia en antigüedad el texto de Lucas sobre el de Mateo, como hacen los intérpretes actuales, pues como sabemos Lucas hace referencia a los pobres económicos reales de Palestina, mientras que Mateo lo refiere a los discípulos de la comunidad y a sus opciones de seguimiento radical de Jesús. Desde el 2005 Chávez no duda en llamar a Jesús socialista y anti-imperialista.  Su opuesto es Judas, el capitalista que vende a Cristo.

15-12-2006
Miren el sermón de la montaña en algunas ocasiones lo desfiguran y le quitan palabras, porque Cristo era un rebelde radical, vean los que dijo... esta es la versión original del sermón de la montaña que aparece en el evangelio de Lucas, es el texto más antiguo que se conoce, hay otros más nuevos donde no aparecen algunas expresiones de Cristo porque era muy radical Cristo, era un radical, no es que era muy radical, era un radical, era un revolucionario, era un justiciero y por eso lo crucificaron los capitalistas de entonces, los imperialistas, fíjense lo que dice Cristo en el sermón de la montaña: “Sed bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios, sed bienaventurados vosotros los hambrientos porque seréis hartos, sed bienaventurados vosotros los que lloráis porque reiréis, pero por contra ¡ay de vosotros los ricos porque tenéis lejos vuestro consuelo! ¡ay de vosotros los que estáis hartos porque pasaréis hambre! ¡ay de vosotros los que reís porque lloraréis y aullaréis!”. (Lc 6, 20-25)
Hoy incluso nosotros somos más moderados que Cristo, mi Señor era una espada radical, nosotros hoy incluso decimos no, no queremos que nadie pase hambre, ni siquiera los que hoy están hartos, que sigan hartos, que puedan comer pero que todos podamos comer, que no haya hambriento por ninguna parte. Tampoco queremos que los que ríen explotando a los demás lloren algún día, no, más bien que compartan con nosotros la felicidad de ser libres, ellos y nosotros, todos libres, todos iguales.

En su Visita oficial al Monte Sacro en Roma, el 16 de Octubre de 2005, ya había pronunciado estas palabras:
Quiero recordar hoy especialmente a Cristo aquí en este Monte aquí en esta ciudad eterna, la Roma la ciudad de Pedro. Cristo quién puede decir que no, uno de los grandes revolucionarios de la historia, de los más grandes revolucionarios. Cristo y mártir anti-imperialista como dice allá esa pancarta Italia anti-imperialista. Quién puede decir que no. Cristo anti-imperialista. Cristo luchador por la defensa de los desvalidos de los pobres de los débiles. Cristo el que nació en el pesebre el niño pobre el joven pobre el caminante el portador de la buena nueva de un reino distinto el reino de la igualdad el reino de la libertad.
Yo que, en los últimos meses he estado colocando en el debate mundial allá en Venezuela, allá en América latina y en el mundo el tema de las vías al verdadero desarrollo y se me ha ocurrido proponer el debate acerca del Socialismo del Siglo XXI he dicho; y por supuesto que lo digo porque estoy convencido de ello; para mí uno de los primeros socialistas de nuestra era fue Cristo y uno de los grandes capitalistas de nuestra era y de los primeros Judas Iscariote, claro lo vendió por unas monedas. El capitalista vende al maestro, vende a su propia madre, vende a su propia patria por las monedas.
El socialista no, el socialista lo da todo por lo social, por lo colectivo. El capitalista es egoísta por naturaleza. Cristo que entendió a fondo el drama humano llegó a decirlo. Aquella vez, Monseñor, que le llegó un hombre muy acaudalado a preguntarle que como hacía para llegar al reino de los cielos y Cristo le dijo: Bueno, “vende todos tus bienes y reparte esa riqueza entre los pobres”. El hombre se fue consternado y fue cuando lanzó Cristo aquella frase “más fácil será que un camello entre por el ojo de una aguja a que un rico entre al reino de los cielos”.
Así que quiero rendir tributo a Cristo aquí hoy, y decir desde mi corazón cristiano, cada día más cristiano que nunca como antes en estos 2 mil años ha tenido más vigencia el planteamiento de Cristo el Redentor, igualdad. Sólo la igualdad y la justicia nos darán un mundo de paz, de paz ¿Cuál es la causa de los conflictos de la violencia, del terrorismo, de la delincuencia desatada por el mundo? La causa es la injusticia, es la causa fundamental ¿Nace acaso un niño delincuente? Vaya que bello son los niños. Para mí los niños son Dios hecho carne no hay más puro que un niño, que una niña ¿Nace alguna niña prostituta? No. Sólo la injusticia social los lleva a la delincuencia, a la prostitución, a la degradación. Sólo la injusticia les corta las alas para volar.

12-02-2009
Siempre, desde aquellos días en que andaba yo de monaguillo en la humilde iglesia de Sabaneta, cuando comenzaba la tempestuosa década de los años 60 del siglo pasado, fue conquistado mi espíritu por el latigueante y flamígero verbo de Jesús, el Cristo Redentor de los pueblos oprimidos. Me pareció desde entonces tan emocionante el Sermón de la Montaña y su promesa de justicia para los pobres de la tierra.

1-06-2009
Cristo he dicho. Y Cristo digo, sin duda. Era Jesús un verdadero pensador socialista. Y algo más importante, fue un consecuente luchador socialista hasta su último canto: “Todo está consumado”. Y luego llegó Jesús a condenar a los ricos. He aquí el Sermón de la Montaña…
A ti, compatriota, hombre, mujer, joven, que me lees en estas líneas de domingo, el último día de este mes de mayo, te digo: ¡El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga! (Mc 4,9).

Dos citas màs sobre relacionadas con el Sermón del Monte, pero ahora sobre los ricos:

En el Discurso en Copenhague del 16 de ciciembre de 2009:
…por ahí conocí, tuve el gusto de conocer a este escritor francés Hervé Kempf, recomiendo este libro, lo recomiendo, se consigue en español –por ahí está Hervé- también en francés, en inglés seguramente, Cómo los ricos destruyen el planeta. Hervé Kempf: Cómo los ricos destruyen el planeta. Por eso fue que Cristo lo dijo: Más fácil será que un camello entre por el ojo de una aguja, a que un rico entre al Reino de los cielos. Eso lo dijo Cristo nuestro señor.  [aplausos].
Los ricos están destruyendo el planeta. ¿Será que piensan irse para otro cuando destruyan este? ¿Tendrán planes para irse a otro planeta?

1-10-2011
Los ricachones siguen manipulando las cosas que yo digo, un día dije que ser rico es malo, eso lo repito, porque ser ricachón, ser burgués, es malo; para eso me afianzo en mi pensamiento cristiano. Por algo dijo Cristo: Más fácil será que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de los cielos.
Lo que nunca he dicho es que ser pobre es bueno. No, si una de mis más grandes luchas es y será para sacar al pueblo venezolano de la pobreza y la miseria. Que vivamos felices, sin pobreza. Pobreza cero en Venezuela, que no haya pobreza en Venezuela.


Ante las inundaciones del año 2010 y los refugiados, recuerda Chávez al refugiado Niño Jesús, en Belén. Y ve en el pueblo su excluido su presencia. Se atreve finalmente a recrear el Sermón del Cerro, como lo llama: de los refugiados será la vida plena y el vivir viviendo.

26-12-2010
Para nosotros, esta Navidad tiene una significación humana de incalculable valor cristiano. Las lluvias y sus desastres le han dado presencia encarnada al pesebre pascual. En cada hombre, en cada mujer, en cada niño, está el rostro de José, María y Jesús. Como bien lo señaló el padre Numa Molina, desde su apostolado a favor de los humildes, “cada refugio es la representación viva del pesebre originario”. ¿Qué buscaban María y José aquella noche en Belén si no un refugio para que llegara al mundo el que traería las bienaventuranzas? (Lc 2, 4-7). ¿No son hoy nuestros refugios espacios de solidaridad y justicia, en los que estamos viendo nacer la esperanza viva hecha pueblo?
Y, como en aquel entonces (2002), no nos desprenderemos del espíritu de bienaventuranza que anima a los que seguimos a Cristo redentor. Estamos seguros de que venceremos porque estamos venciendo. Junto al pueblo, conjuraremos a todos los diablos que se nos pongan por delante: se estrellarán y se seguirán estrellando como sucedió esta semana en la que intentaron desestabilizar nuevamente al país. Nosotros estamos asumiendo, hasta las últimas consecuencias, el Evangelio del amor y de la justicia. Y al Niño Jesús lo buscamos y encontramos, cada día, en todos los excluidos y excluidas de Venezuela. Con certeza, en esta hora dura y difícil de la patria, Cristo levanta de nuevo su voz, y nosotros con Él, en un renovado Sermón del Cerro: es la buena nueva de la redención y la liberación que hoy encarna, en las palabras y en los hechos, el pueblo de Simón Bolívar. ¡Bienaventurados los pobladores del cerro! ¡Bienaventurados los refugiados y refugiadas! ¡Bienaventurados los soldados del pueblo! ¡Bienaventurado el pueblo todo! Porque de ellos y ellas será el reino de la justicia social, del amor supremo, de la paz perpetua… Ese reino, hombre, mujer, joven, niño que me lees, es el auténtico cristianismo… Es el socialismo. Es la vida plena. ¡El vivir viviendo!

En este mismo contexto navideño y de refugiados, aparecen publicadas las líneas de Chávez con la misma fecha:
Como cristiano radical, entiendo y asumo el santo Evangelio como salvación y liberación definitiva de todos los hombres y mujeres de buena voluntad. En tal sentido, recuerdo las palabras de Juan Pablo II en el documento “¿Qué has hecho tú de tu hermano sin techo? La Iglesia ante la carencia de viviendas”, que escribiera a propósito del Año Internacional de los Sin Techo (1987) establecido por la ONU: … “Salir al encuentro de quien tiene necesidad de una vivienda pertenece al espíritu de las ‘obras de misericordia’, en función de las cuales seremos juzgados por Cristo nuestro Señor” (cf. Mt. 25, 31-46). ¿Podremos nosotros, cristianos, ignorar o soslayar tal problema? Cuando sabemos bien que la casa “… es una condición necesaria para que el hombre pueda venir al mundo, crecer, desarrollarse, para que pueda trabajar, educar y educarse, para que los hombres puedan constituir esa unión más profunda y más fundamental que se llama ‘familia’” (Enseñanzas, 2, 1979, 314).
(…) La Iglesia, participando de “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren” (Gaudium et spes, 1), considera grave deber suyo asociarse a cuantos operan con dedicación y desinterés para que el problema de la casa encuentre soluciones concretas y urgentes, y para que los que carecen de techo sean objeto de la debida atención y preocupación por parte de la autoridad pública.
(…) La especulación sobre los terrenos que sirven al desarrollo edilicio y sobre la construcción de ambientes domésticos, el estado de abandono de barrios enteros o de áreas rurales privadas de calles transitables, de distribución de agua o electricidad, de escuelas o de transportes necesarios para el movimiento de las personas, son —como es sabido— algunos de los males más patentes, estrechamente ligados al problema más amplio de la casa.
Y rematará su Santidad: ¿Cómo podríamos afirmar que se ha celebrado realmente un Año Internacional de los Sin Techo, si luego no se ha hecho nada o casi nada; si todo quedara reducido a algunas ceremonias que no comportan ningún beneficio sensible? (…) Todo esto trae a la memoria y a la reflexión las palabras consoladoras de Jesús: “Cuantas veces hicisteis eso a uno de estos, mis hermanos menores, a mí lo hicisteis” (Mt 25, 40). Él, en efecto, nació en un establo y fue reclinado “en un pesebre” por las manos amorosas de su madre, la Virgen Santísima, porque no había lugar para ellos en la posada (cf. Lc 2, 7); y luego estuvo prófugo, lejano de su tierra y de su casa, en su primera infancia.
Querido o querida compatriota que me lees: he traído esta larga cita para que ejerzamos la reflexión profunda que estos días santos ameritan; para que sean ustedes quienes saquen las conclusiones acerca de la justeza de nuestro camino y las decisiones que sobre el mismo hemos ido tomando radicalmente: como revolucionarios que somos, debemos ir a la raíz de todos nuestros males y problemas, de todas nuestras desdichas y sufrimientos. Nunca como antes el sentido de lo ecuménico se nos había hecho más claro: el habitar la tierra pasa por la realización del hombre en su morada y en su lugar de trabajo como extensión  de la misma y para la misma; es la dignificación en su hogar y la dignificación de todas las condiciones para que esto sea posible. Por ello, hemos decidido legislar radicalmente en función de la felicidad colectiva que nos merecemos, que comienza, necesariamente, por la resolución del problema de la vivienda.

En el lanzamiento de la Gran Misión en Amor Mayor por Venezuela, el 13 de diciembre de 2011, vuelve a reflexionar a la luz del nacimiento de Jesús:
Lo que nos mantiene es el amor ¡Ese amor que nos tenemos!  ¡Esa querencia! Hoy, es bueno decirlo, ¡ya viene la Navidad!  Es 13 de diciembre. Recordemos y entremos en ambiente, y no solo con alegría y luces, los pesebres y los arbolitos. Y los regalos. Y los días de asueto.  Hay que recordar ¿qué? Por ahí quiero comenzar…recordando a Jesús…vino Jesús a nacer en un pesebre, y ¿qué es un pesebre?  Un pesebre es el sitio donde le dan de comer a los animales.  Ahí vino a parir María. María, la Madre de Jesús.  Eran tan pobres que tuvo que ir a parir allá. Y luego Jesús, apenas nació, se convirtió en un perseguido del poder establecido. Porque ya bebé era anti-imperialista ¡Y era anti-capitalista!

Y aquí traje el libro, de un escritor brasileño... Es de Marcelo Barros, y con prólogo de Leonardo Boff, gran teólogo brasileño… “Espiritualidad bolivariana para nuestra América”. Aquí ellos señalan algo muy cierto: el cristianismo y el socialismo son en esencia lo mismo. Cuando Jesús vino hace más de 2.000 años y dijo “Amaos los unos a los otros”, dejó un mandato para la Historia, un desafío. En el capitalismo ¡es imposible que reine el Amor!

domingo, 5 de abril de 2015

Jesús de Nazaret


Con mucha más frecuencia y pasión que a los profetas, se remitirá a Jesús, Cristo, su Redentor, como le gusta llamarlo. En él, nacido entre los pobre y crucificado, fundamenta su mensaje de paz, con justicia y fraternidad. Progresivamente, los identificará con el anti-imperialismo y con el socialismo.

 19-09-2005, en el Panteón Nacional
…y ese es otro de los grandes mártires de nuestra historia: el Cristo antiimperialista, el Cristo rebelde, el Cristo que nació entre los pobres y murió por los pobres, el Cristo que dice: “…más fácil será que un camello pase por el ojo de una aguja, a que un rico entre al Reino de los Cielos”. El Cristo que vino a traer la buena nueva de la igualdad, de la libertad y el rey de la justicia y del amor entre nosotros. Le rendimos tributo aquí al Cristo Redentor, crucificado y resucitado. 

Paz, con justicia y fraternidad

Ya en el año 2000, en la Cumbre del Milenio, recuerda la Última Cena como una experiencia simbólica y remota de fraternidad que aún no terminamos de consolidar.

2000
Hace 55 años fue creada la Organización de las Naciones Unidas, cuando se iniciaba la segunda mitad del último siglo del segundo milenio. ¡Cómo han pasado los años! ¡Cómo han pasado los siglos! ¡Y los milenios! Desde la Última Cena, por allá en el año 33, hasta esta Cumbre del Milenio del 2000, los seres humanos nos hemos visto arrastrados por el mismo drama, por la misma búsqueda interminable de los caminos hacia la justicia, la paz, la dignidad y la vida.

La referencia general a Cristo como defensor de los oprimidos y luchador por la justicia será frecuente en sus discursos. En pleno paro petrolero, se convierte en una referencia para la acción incansable por la justicia, presentando las luchas del pueblo y del Gobierno como la causa de Jesús frente a los poderes económicos imperiales.
La paz con justicia será otro de sus ejes referenciales. No hay frases bíblicas textuales que anoten esto. Son más bien frases de los papas (Pablo VI, Juan Pablo II). Pero sin duda se inspiran en el evangelio.
La referencia original al Hombre como Alfa y Omega, puede estar inspirada en el texto de Apocalipsis (1,8) en el que el mismo Cristo-Señor es presentado como Alfa y Omega, pero también en aquél texto de Marcos en el que el Hombre es señor del sábado (Mc 2,28). No está el hombre para la ley, sino la ley para el hombre. La economía para el hombre, dirá Chávez.

10-11-2001
En la cumbre del milenio comenzábamos…invocando el ejemplo supremo de Cristo, y sus luchas por la justicia, por la paz y la vida…

10-01-2003
¿Quieren los venezolanos paz? Sí, queremos paz; pero no queremos la paz de los sepulcros, no queremos la paz de los esclavos, no queremos la paz de la mordaza; la única paz, lo dijo Cristo, la única paz posible es a través de la justicia, y este es un acto de justicia. (Exclamaciones de: “¡Justicia, justicia, justicia!”).
..
Nosotros, por el contrario, estamos construyendo las bases de un verdadero Estado democrático de justicia y de derecho, y este acto de hoy así lo evidencia, este acto de hoy, en el cual hemos entregado un conjunto de títulos de tierra urbana, y yo me siento feliz —como ya dije— y le doy gracias a Dios, mi Señor; a Cristo, mi Redentor; a Cristo, nuestro Padre; a Cristo, el que vino al mundo a luchar por la justicia y a defender a los oprimidos y a los más débiles, le doy gracias porque me ha permitido, a través de mis manos, estas manos de campesino, estas manos de soldado comenzar a hacer justicia (exclamaciones de: “¡Justicia!, ¡Justicia!, ¡Justicia!”)

11-01-2003
Ya Cristo lo decía: El hombre debe ser el Alfa y el Omega, el comienzo y el fin, no la economía. Hemos invertido los valores de la existencia humana y estamos sufriendo las realidades a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Hemos dicho, desde Venezuela incluso, que el mundo como va no es viable. Si queremos que se acabe el mundo, sigamos por el camino que hemos traído, el camino al infierno, al quinto infierno. No habrá paz en el mundo mientras no haya justicia, el único camino a la paz —dice la Biblia— es la justicia. Es un alto grado de igualdad que aspiramos.

La fraternidad, la igualdad, el vivir como hermanos, el amor en la comunidad, la solidaridad, son muestras de la presencia de Cristo en medio, son las pruebas del cristianismo verdadero. Y ese es el socialismo. Las luchas del pueblo por la justicia son las mismas luchas de Cristo, las luchas de Dios.

2-2-99
No, eso no basta, para ser honrado de verdad un hombre, una mujer, un ser humano, si sabe que alguien está sufriendo cerca de él, tiene que hacer todo lo que él pueda para evitarle ese sufrimiento a ese ser humano. Es la única forma de ser honrado. Es más ¡de ser cristiano pues! porque la primera Ley de Dios dice así: «ama a tu prójimo como a ti mismo» (Lc 10, 27). Yo a veces me he atrevido a decir un juicio que yo recomendaría a esa primera Ley de Dios, que Dios me perdone: en este momento en emergencia nosotros los católicos y cristianos deberíamos decir más bien: ama a tu prójimo más que a ti mismo.

16 de enero de 2003
El año 2003 será un año bueno, un año de mucha exigencia, sin duda; pero igual un año donde continuaremos profundizando este proceso de cambios imprescindibles, para darle a Venezuela la paz que tanto queremos, y para contribuir con América y con el mundo en la creación de un nuevo mundo de iguales, donde vivamos todos como hermanos. Como dijo Cristo, el redentor: “Cuando estén juntos como hermanos, como eclesia, estaré con ustedes.” Muchísimas gracias (aplausos).

22 de enero de 2003
Los pueblos pobres de la tierra saben que en Venezuela hoy se levanta una esperanza, porque aquí estamos luchando no solo por nuestro pueblo sino por todos los pueblos del mundo que merecen justicia, vida y dignidad (aplausos). Esa es nuestra lucha, es la lucha de Dios, es la lucha de Cristo, el redentor de los pueblos, que hoy, dos mil y dos años después de su nacimiento, está más vivo que nunca. ¡Que viva Cristo, el redentor de los pueblos, para siempre! (Exclamaciones.) ¡Que viva Cristo, mi comandante, mi pastor y mi guía! (Exclamaciones.) Esta también es la lucha de Cristo, el hijo de Dios (exclamaciones). Vemos lo que el 2002 nos ha dejado; 2002 quedarás registrado en nuestro corazón, quedarás registrado para siempre. Yo lo llamo 2002, el año heroico. Ha sido un año heroico el 2002, año de inicio de la consolidación, año de profundización, año de conciencia, año de avance. Hemos derrotado todos los planes que los enemigos de la patria echaron a rodar en el 2002.

17 de enero de 2007
Es imposible, el capitalismo es el reino de la injusticia, el socialismo es, como decía Bolívar, claro, Bolívar no hablaba de socialismo porque ese término aún no se usaba, así como Cristo tampoco habló de socialismo porque ese término aún no se usaba.
Ahora miren, sólo alguna reflexión sobre el poder comunal, decía hace un rato ¡cuidado!, tengamos cuidado todos de que los Consejos Comunales no se conviertan sólo en un instrumento para recibir recursos financieros, ¡no!, eso no es lo más importante, eso es muy importante, pero no es lo más importante, vamos a demoler en ese espacio los viejos valores capitalistas del individualismo, del egoísmo, los antivalores más bien, las viejas y malas mañas, vamos a impulsar allí la solidaridad. La cooperación, bueno, el mandato de Cristo, hermanos y hermanas, los que somos cristianos como yo: “Amaos los unos a los otros” (Jn 15,17), allí en la comunidad.
Así es que yo les pido conciencia, Yo voy a estar pendiente, porque donde ustedes den más ejemplo yo estaré más con ustedes, apoyándolos más. Así dijo mi Señor Cristo, así lo repito: “Cuando ustedes vivan juntos como hermanos, entonces es cuando yo estaré con ustedes...” (Mt 18,20). Como hermanos, con amor los unos a los otros, eso se llama hermanos y hermanas, socialismo, eso es el socialismo. Hagámoslo desde hoy mismo, lleguen a la casa allá a ver qué les sobra, allá en el cuarto de los corotos a ver si les sobra algo, vean a ver si ustedes tienen un patio grande por allá donde pudieran hacer algo.
No, este patio es mío, ¿y qué voy a hacer yo en este patio? Bueno, a lo mejor yo permito, vamos a hacer allá una casita, un cuarto aunque sea para la señora Petra, chico, que vive allá debajo del puente. Generosidad, desprendimiento, eso es ser revolucionario, eso es ser cristiano, eso es ser bolivariano, si no, es mentira, todo es mentira.

La economía al servicio de la justicia social

Es de sumo interés la cita de las llamadas tentaciones de Jesús (Lc 4,1-4). El texto que sigue es de 2001, anterior a la mayoría de los que aquí se traen, anterior al golpe y paro petrolero. Para Chávez no había duda en su proyecto de justicia social y en su inspiración cristiana para ello.

10-7-2001

Nunca se me olvida aquella lectura sagrada de cuando Jesús se tocó con el Diablo, el mismísimo Satanás en el desierto. Y el Satanás quiso tentarlo y le dijo, y esto debe ser una lección para nosotros hoy y siempre: «Ah, ¿tú eres hijo de Dios? No te creo. Demuéstramelo pues». Estás en ayunas ¿cuántos días tenías? Cuarenta. Gracias Monseñor. Cuarenta días en ayuno. Que yo fui monaguillo. Mi mamá quería que yo fuera sacerdote. Yo fui monaguillo dos años. Y me hubiese gustado mucho. Yo creo que hubiese sido un sacerdote, al menos apasionado, como muchos de aquí de Venezuela y del mundo y de América Latina. Como muchos. La inmensa mayoría de luchadores de la justicia, pues por la justicia. Ahora, entonces le dice, como sabemos todos, bueno ¿por qué no transformas esas piedras en pan y comes? Y Jesús le dijo, sabio, eterno, le dijo: «No, porque está escrito señor, no solo de pan vive el hombre». Nosotros creemos que solo de pan se vive. Estamos terriblemente equivocados. Ah «que el intercambio comercial se incrementó entre Venezuela y no se qué otro país» Qué bien. Mira, y ¿la pobreza? ¿cómo se movió la pobreza este año? ¡Que la inflación la tenemos ya cerca de un dígito y el déficit fiscal también lo hemos reducido! Ah y la cantidad de niños que van a la escuela ¿cómo están? Dime. ¿Cómo se han movido tus variables de desnutrición infantil? ¿cómo está la mortalidad infantil? ¿cómo están los salarios de los trabajadores? ¿cómo está el poder adquisitivo? Yo creo que esas son las grandes preguntas que hay que responder. Lo demás son instrumentos, son instrumentos. ¿De qué vale decir que la inflación la redujimos a cero? ¿de qué vale que digamos que no tenemos déficit sino superávit fiscal? ¿de qué vale que digamos que hay una estabilidad cambiaria? ¿de qué vale etcétera, etcétera, la macroeconomía si al final hay más pobreza y más hambre? No vale de nada. Eso no sirve para nada. No nos caigamos a mentira, la economía es un instrumento y debe serlo, al servicio de la justicia social, al servicio del ser humano, si no, no sirve para nada. Si no, no sirve.

jueves, 19 de marzo de 2015

Los profetas: justicia social y socialismo

Los profetas bíblicos fueron referencia para su compromiso a favor de los pobres, y para el desarrollo de una revolución socialista con paz y justicia.
Al profeta Isaías lo citó con frecuencia. En alguna ocasión recordó aquello de las espadas convertidas en arados, abogando por un mundo de paz.

9-10-2001
Hay una profecía bíblica que dice: “el hierro de las espadas algún día se convertirá en hierro de los arados” (Is 2,4). Invoquemos el espíritu de Ginebra… invoquemos el espíritu de los arados para tratar de espantar el espíritu de las espadas, de la guerra y de la muerte…
Basta abrir la Biblia y leer un poco para darse cuenta que la verdadera causa de la violencia es la desigualdad, la pobreza y la injusticia.


Hay sin embargo dos textos amplios en los que desarrolla su visión de socialismo a partir de los profetas Amós e Isaías: denuncia de los ricos, igualdad y justicia.


15-12-2006
Fíjense ustedes lo que decía el profeta Isaías, el profeta Isaías representó la lucha de clases entre pobres y ricos, miren lo que dijo Isaías: “¡Ay de aquellos que añaden una casa a otra!”. Esto tiene que ver con lo económico porque no habrá socialismo sin transformación económica, no habrá socialismo sin democracia participativa y protagónica en lo político, no habrá socialismo sin ética socialista, el amor, la solidaridad, la igualdad entre los hombres, las mujeres, entre todos, esos son elementos fundamentales del socialismo, de nuestro socialismo en construcción.
Sigo leyendo aquí a Isaías: “¡Ay de aquellos que añade una casa a otra y un campo a otro hasta que deja de haber espacio y ellos poseen solos la región!” (Is 5, 8). Y más adelante dice: “¡Ay de aquellos que promulguen leyes injustas y de los escribas que dictan constantemente suplicios que apartan a los pobres del camino de la justicia y roban a los míseros de mi pueblo su derecho, de quienes son la viudas su botín y despojan a los huérfanos! ¡Ay de aquellos!” (10, 1-2). El profeta Isaías. Los profetas trajeron un mensaje de igualdad, de socialismo, el capitalismo es el reino de la desigualdad, de la explotación de unos por otros, de la esclavitud.
Éstos son los orígenes de socialismo, el socialismo en sus orígenes fue tomado como algo divino, luego fue satanizado y lograron convertirlo como en algo demoníaco, pero desde los profetas y mucho antes de los profetas siempre ha habido luchadores por la igualdad, por la justicia, contra la explotación, por la felicidad de los pueblos, en ese camino estamos inscritos, por eso decía estudiemos, convirtámonos en pregoneros del nuevo socialismo.

1-6-2009

En tiempo de gran tirantez interna y externa, a la vista de la creciente miseria de los pobres y la máxima concentración de la riqueza en pocas manos, aparecieron los grandes profetas y exhortaron a la reversión de aquellas condiciones. En el año 765 antes de Cristo, apareció el más antiguo y acaso el más grande de aquellos profetas, Amós, y lanzó en nombre de Jehová su maldición contra los ricos: “Quiero enviar a Judá un fuego que aniquilará los palacios de Jerusalén… por ello, porque vendieron al justo por dinero y al pobre por un par de zapatos. Meten la cabeza de los pobres en el barro e impiden el paso de los míseros” (Amós 2, 5-7).

miércoles, 11 de marzo de 2015

La Biblia y Chávez, espiritualidad y utopía

Progresivamente fue haciéndose notoria la reflexión teológica de Chávez a partir de la realidad que se iba viviendo en el país. Mediante la constante evocación de diversos textos bíblicos, Chávez nos fue haciendo partícipes de su fe, de su espiritualidad, de su utopía: la que nos hace caminar... A continuación hago un somero repaso por los grandes temas bíblicos que abordó.

SENTIDO PROVIDENCIALISTA: TODO TIENE SU HORA BAJO EL SOL

Para Chávez, Dios es el Señor de la Historia. Es explícito en señalarlo con fecha temprana:

15-12-1999
…hemos dicho en muchas ocasiones: Dios está al mando de esto. Vamos siguiendo su camino  y vamos siguiendo sus designios.

El texto de Eclesiastés 3, 1-8 lo repite en diversos contextos. En forman general, Chávez descubre estos tiempos como la hora del pueblo.

2-2-1999 (ver además 10-11-2001; 7-12-2002))
Como dice el libro sagrado del Eclesiastés, todo lo que va a ocurrir debajo del Sol tiene su hora…. Llegó la hora de la resurrección de la patria…

24-04-1999
Llegó la hora del pueblo… llegó la hora de las grandes decisiones… soplan vientos favorables a los cambios que aspira la inmensa mayoría de los venezolanos.

Esa es la historia del siglo XX venezolano (aplausos), una minoría que cada día se enriqueció más y una gran mayoría que fue dejada a la deriva y que ha estado sobreviviendo durante 100 años de soledades, de batallas, de muerte, de oscuridades y de lucha.
Ahora, como lo dice la Biblia en el Eclesiastés, todo lo que va a ocurrir debajo del Sol tiene su hora, hay tiempo de morir y hay tiempo de vivir; hay tiempo de llorar y hay tiempo de reír (3, 2-4). Pues ahora llegó la hora del pueblo, de la justicia para el pueblo venezolano, esa es la hora que estamos viviendo (exclamaciones de: “¡Justicia!, ¡Justicia!¡Justicia!”). No hay vuelta atrás.

En particular, tras el paro petrolero, descubre la hora de la recuperación de PDVSA; y más tarde, con el aporte de los médicos cubanos, la hora de los frutos en la salud pública.

02-2003
Bueno, la próxima semana, esta que comienza mañana, la producción allá en oriente se estima que debe llegar ya a un millón de barriles diarios, buena noticia, la PDVSA patriota se recupera. Yo creo que este conflicto nos hacía falta para depurar a PDVSA, para hacer, como dice el pueblo en las calles y como pide el pueblo en las calles, la limpieza de PDVSA. Llegó la hora, la Biblia lo dice, la Biblia es la palabra de Dios: “Todo lo que va a ocurrir debajo del Sol tiene su hora.” (3,1.16)

20-06-2010
“Hay un tiempo para la siembra y un tiempo para la cosecha”, nos dice la Biblia (3,2). Llegó pues el tiempo de la cosecha emprendida hace cinco años con el apoyo fraterno de la Cuba revolucionaria. Estos frutos de la Revolución se convierten en un impulso fundamental en la consolidación del sistema público nacional de salud.


miércoles, 4 de marzo de 2015

La educación liberadora, según Chávez

Enseñar no existe sin aprender y viceversa
y fue aprendiendo socialmente cómo, históricamente,
mujeres y hombres descubrieron que era posible enseñar.
Aprender precedió a enseñar… enseñar se diluía
en la experiencia fundadora de aprender.
Paulo Freire (1997). Pedagogía de la autonomía. Siglo XXI. México.

Me refiero en estas líneas a la educación tal como la concibió, la impulsó y proyectó el Comandante Hugo Chávez durante el tiempo de su gobierno.
Creer en la educación es otro modo de poesía. Es fe en el futuro. A dos años de la partida del Comandante, y en las nuevas luchas del pueblo, seguimos creyendo y apostando por una educación liberadora.

ALGUNAS CLAVES EN SUS DISCURSOS
Tengo en mis manos y me sirven de inspiración apenas un par de sus discursos. No remiten directamente a la educación y, sin embargo, allí se encuentran importantes claves para desmenuzar su propuesta. Los discursos son de fechas 26 de julio y 5 de diciembre de 2004. Están dirigidos a intelectuales y artistas. Destaco algunas claves para descubrir el sentido liberador de la educación:
La educación libera cuando permite darse cuenta. Dice Chávez: “Se dan cuenta cómo estamos de manipulados y engañados. Se dan cuenta cómo nos lavaron buena parte de nuestra memoria histórica”. No sólo en este discurso, sino en muchos otros, Chávez reinterpretó nuestra historia colectiva, nos hizo leerla de otra manera: las carabelas de Colón chocaron de frente con los barcos de Miranda, los triunfos de Boves junto al pueblo llanero removieron ciertos mitos creados, la huida de Bolívar hacia Oriente fue vivida por él como un paso de mayor conciencia popular, la traición de Páez a Bolívar y al proyecto de independencia quedó puesta al desnudo. Y también la historia más reciente, con petróleo de por medio: Gómez contra Castro, Betancourt contra Medina Angarita, el Pacto de Punto Fijo…. Y siempre los intereses económicos, los conflictos entre quienes pretendieron despojar a Venezuela del petróleo y quienes quisieron hacerlo más nuestro, más del pueblo. Darse cuenta.
Pero no sólo remite el darse cuenta a la memoria. Que hace referencia directa a las realidades presentes. La educación liberadora a la que Chávez apuntó da luces para analizar las contradicciones que tenemos como sociedad. Por eso agrega en estos discursos que la educación liberadora es la que enseña a leer la vida, leer el mundo: “El pueblo venezolano ha venido aprendiendo a leer con unos binóculos, con unos lentes especiales, los acontecimientos que aquí ocurren…”. No desaprovechó Chávez la ocasión para referirse a los conflictos presentes, históricamente arraigados, entre la oligarquía nacional y el pueblo, entre los poderes económicos internacionales y los países del Sur, por ejemplo. En esto cumplió Chávez su rol de educador. Y mostró que el pueblo venezolano ha entrado de lleno en el camino de una educación liberadora que le permite leer la vida críticamente, el pueblo venezolano aprendió a leer el mundo incluso, las cuestiones internacionales, con una mirada que no tiene nada de ingenua. Me sorprendo –yo, español de origen- cuando algunos coterráneos muestran una visión de mundo tan manipulada  e incauta  (aunque, en estos últimos tiempos, parece que las cosas estuvieran cambiando, si juzgamos por los resultados de las elecciones parlamentarias europeas y el movimiento a-monárquico).  Los venezolanos no comemos cuento.
Una clave más: la educación liberadora nos hace sujetos colectivos, históricos y culturales. “Yo soy producto de un hecho cultural, de una búsqueda, de una angustia incluso; sí, de un barro, de una masa…Estas cosas ocurren con mucha más fuerza a nivel colectivo…Tenemos que continuar rebuscándonos en el pasado y traer ese pasado al presente”, afirma Chávez. Esta conciencia permite re-potenciarnos como pueblo. Historia, cultura y colectividad: tres ejes fundamentales para la construcción de los sujetos. Tres ejes desde los que la educación liberadora se motoriza.
Cercano a este planteamiento, está lo que el “padre de la teología de la liberación”, Gustavo Gutiérrez, llamó y tituló en una de sus obras: La fuerza histórica de los pobres. Dice Chávez que los documentos son para llevarlos “a la batalla real en defensa de la humanidad. Sólo el pueblo puede hacerlo, sólo el pueblo organizado puede hacerlo; es el pueblo la carne, el alma, el nervio, la sangre y el impulso de la historia, no hay otra fuerza”. La educación liberadora es la que crea conciencia, cohesiona, da unidad de lucha al pueblo. La que impulsa su empoderamiento.
Poder para crear. La educación liberadora es poder creador del pueblo. Agrega Chávez: “¡Qué potencial para ese impulso creador del pueblo venezolano!”. La Misión Cultura se inscribió en este empuje para la creación. Pero advierte Chávez: son creadores de cultura quienes saben “recoger junto al pueblo y con el pueblo la creación maravillosa de lo que vivimos”. El papel del cultor, del creador de cultura, del intelectual orgánico, o del educador, en la propuesta revolucionaria, es de co-creador, co-educador, co-pensador, siempre junto al pueblo. Parafraseando la afirmación freiriana: nadie crea solo, creamos en comunidad; nadie elabora pensamiento solo, creamos pensamiento desde las luchas populares; nadie se educa solo, nadie enseña a nadie, nos educamos en comunidad. El poder creador es colectivo. Y el poder creador liberador reside en el pueblo.
Dos claves más, que aparecen además con toda nitidez en el Plan de la Patria que Chávez nos legó. La educación liberadora humaniza. Sigue Chávez, seguimos con él: “Todo lo analizado, evaluado, conversado, criticado, lanzado al mundo… una oleada de ideas que conforman en el fondo un compromiso de lucha por la humanidad, de defensa de la humanidad y de rescate de los profundos valores que de la humanidad son y han sido siempre”. Si la educación no tiene como fin la humanización, ¿para qué educar? “Para el Veguero de Sabaneta, la educación es un proceso de formación humana; educar es humanizar, formar personas dueñas de su propia voluntad, personas rebeldes, gente inquieta; el educador es el que inquieta el espíritu de los educandos, el que despierta dudas en su pensamiento, el que forja en ellos un espíritu crítico, un espíritu insatisfecho; les inquieta porque les ayuda a descubrir las injusticias del mundo y les induce a comprometerse con las tareas del cambio social” (Sigfrido Lanz Delgado, en Aporrea:  http://www.aporrea.org/actualidad/a188688.html).
La educación liberadora genera conciencia planetaria, responsabilidad por el futuro de la Tierra. “Estamos en una encrucijada… Es tarea de nuestros hijos, es tarea nuestra salvar la vida, salvar la humanidad, salvar el futuro”.
En estos dos breves discursos deja Chávez su visión de la educación. En otras muchas de sus proclamas pueden encontrarse claves similares que permiten ahondar el sentido de una verdadera educación liberadora para nuestro hoy venezolano.

COMPROMISO DE GOBIERNO
Junto a los discursos, resaltan los hechos con una luz meridiana. Tempranamente Chávez  comenzó a lanzar las Misiones Educativas, como respuesta liberadora a una situación que el Ministerio de Educación, con sus rémoras de décadas, no alcanzaba a responder. Y fueron Robinson, Ribas, Sucre, Vuelvan Caras, Saber y trabajo… Con la Misión Robinson quedó decretado el territorio nacional libre de analfabetismo. Con la Misión Sucre, y el desarrollo de las universidades: UBV, UNEFA, expansión de los Institutos Tecnológicos, municipalización…. se dio fin a la exclusión educativa en el terreno de la Educación Superior. Se cumplió la Constitución en su programa de educación libre y gratuita garantizada para todos y todas en sus diferentes niveles y modalidades. Suma y sigue: el Programa de Alimentación Escolar (PAE), la atención al pasaje estudiantil… Sin ningún género de duda, la educación se puso al servicio de los sectores populares, y más aun, al decir de Chávez, “toda Venezuela se convirtió en una escuela y esto es parte esencial del proyecto bolivariano. Y va a seguirlo siendo (pues), como decía Bolívar, las naciones marcharán hacia su grandeza al mismo paso con que camina su educación”. Esto es sensibilidad por la situación del pueblo en opresión. Estas son respuestas contundentes para romper el cerco de la negación de la cultura y los saberes al pueblo. Estos son procesos de liberación.
Cuando Chávez apuesta con mayor claridad programática por una propuesta socialista, los planteamientos educativos se van haciendo más radicales: van a la raíz. No se trata tan solo de masificar los centros educativos, sino de poner la educación  a la mano del pueblo. Dijo el Comandante: “es necesario el acceso libre a los textos, para garantizar la dotación a los niños y niñas de todo lo necesario para brindarles una educación de calidad”. Es necesario el acceso a las TICs, “con la computadora Canaima y todas las herramientas y técnicas que necesiten nuestros niños, niñas y adolescentes para insertarse en el sistema educativo liberador”. A esto lo llamó Chávez “la socialización de la educación, que brinde la oportunidad a las personas de bajos recursos de acceder a títulos que les eran negados por la educación burguesa y capitalista que imperaba en Venezuela".
Hay quienes han criticado los nuevos textos escolares de la Colección Bicentenario como ideológicos. Ideológicos fueron muchos de los textos anteriores, especialmente los de sociales, con su visión centralista, pro-occidental, y defensora a ultranza del bipartidismo sin crítica; o los de inglés, que junto con el idioma nos permeaban de la cultura consumista  y neoliberal del norte. Los nuevos textos no son ingenuos, por supuesto. Pretenden despertar el análisis crítico. ¿Llamaremos a eso ideología? Ludovico Silva o nuestro Alí Primera lo llamaron de otro modo: conciencia. Ha caído en mis manos un texto espectacular: el de cuarto año de Historia de Venezuela. El análisis de la Venezuela del café y del petróleo como ejes de desarrollo nacional no tiene desperdicio. Los de literatura de los últimos años de secundaria son fabulosos. La apuesta es menos formal que la de los anteriores textos, centrada en las corrientes literarias y sus representantes; estos textos actuales son audaces al presentar nuevos autores, dejados de lado con frecuencia por quienes impusieron hasta los modos de escribir. La metodología es mucho más creativa y con fines estéticos y productivos. Menos bancaria –a decir de Freire. Estos son los caminos de educación liberadora que Chávez nos dejó.
Volviendo a los hechos. Chávez, en su gobierno, intentó dar un vuelco al sentido de la labor educativa, orientada simplemente a adquirir un título, un certificado, un pergamino, para luego dedicarse con él a trabajar, a adquirir dinero. La importancia que el Comandante dio a los actos de graduación de Educación Superior sólo puede entenderse bajo la óptica de una educación liberadora en acción  En estos actos no dejó de plantear retos a los graduados. A unos educadores les dijo: “hoy estamos graduando a los educadores para la liberación, la educación liberadora de Venezuela, que no es otra que la educación socialista”. Y les instó a dedicarse a romper con el esquema de la educación capitalista y sus valores.  “Es necesario transformar el modelo educativo para lograr la transformación de los valores del capitalismo y crear los nuevos valores del socialismo, que no es otra cosa que el humanismo”.
Concluyendo, bien puede afirmarse que Hugo Chávez fue un gran maestro popular, un pedagogo revolucionario y un notable impulsor de la educación liberadora.

LAS FUENTES DE SU INSPIRACIÓN
Chávez se inspiró, en sus planteamientos de educación liberadora, tanto en las raíces de los grandes revolucionarios venezolanos, como en el pensamiento más actual de Martí, y en el más reciente aún de Paulo Freire y de algunos otros educadores y pensadores latinoamericanos. Comentó muchas veces que a partir de 1999 había asumido Venezuela el rumbo de la educación liberadora fundamentando el proyecto de la Revolución Bolivariana con sustentación filosófica en el llamado árbol de las tres raíces (El libro Azul), que recoge el pensamiento y acción de tres grandes revolucionarios venezolanos: Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora.
Fundado en Simón Rodríguez, el INCES, por ejemplo, se plantea actualmente el “desarrollo de Proyectos Integrales enmarcados en una educación liberadora con base en el pensamiento robinsoniano, en el que las y los sujetos participan en la construcción del modelo formativo orientado a satisfacer sus necesidades, por lo que no hay un pensum establecido ni impuesto, sino el pueblo mismo trabajando por una educación liberadora, que nos permita crear y producir de manera integral desde nuestras realidades y necesidades, es estudio y trabajo productivo”. Dirá el maestro Simón Rodríguez: “O inventamos o erramos”. “Nada importa tanto como tener pueblo, (y) formarlo debe ser la única ocupación de los que se apersonan por la causa social”.
Como buen bolivariano, el Comandante Chávez se nutrió en materia educativa del pensamiento del Libertador. De allí su empeño por concientizar al pueblo. Reconocía que “a nuestros pueblos, las oligarquías nacionales y extranjeras, los habían dominado más en razón de la ignorancia inducida que por la represión practicada”.
Coincidía con otro gran libertador latinoamericano, José Martí: Ser cultos para ser libres.… Luego vino Paulo Freire, el pedagogo de la esperanza y el de los oprimidos, con su lenguaje nuevo: ser sujetos, educación como práctica de libertad, hacernos autónomos, educarnos en comunidad, educarnos en pueblo, crear cultura, empoderarnos… De aquí bebió Chávez. Estas fueron sus fuentes. Nacionales, principalmente. Latinoamericanas, casi siempre.

EL PLAN DE LA PATRIA
La proyección de esta educación liberadora se expresa bien en el documento final de su gobierno: el Plan de la Patria, con sus cinco grandes objetivos históricos, estratégicos y nacionales. Independencia, felicidad para el pueblo, poder popular, paz planetaria y vida humana más plena sobre la Tierra. Un repaso por algunos de estos objetivos no deja la menor duda de los planteamientos educativos. ¿Qué rasgos asoman acerca de la educación? ¿Cómo se muestra ésta?
Es una educación vinculada a la creación colectiva, productiva y liberadora. En los objetivos específicos vinculados a la Independencia nacional, se presenta el par tecnología-trabajo pero ligado a la participación popular y a la formación, de modo que el trabajo y el desarrollo tecnológico no sean reproductores de las estructuras capitalistas del modo de producción, sino que, en manos de los obreros, se transformen en trabajo liberador. Así dicen algunos de los objetivos:
Impulsar la formación para la ciencia, el trabajo y la producción… a través de la formación que vincule la ciencia y la tecnología con la producción y el trabajo en formas organizativas y de construcción del conocimiento científico… se fomentará la consolidación de los espacios de participación ciudadana (1.5.1.4).
Consolidar el despliegue de la infraestructura educativa del país, en los centros universitarios, técnicos, medios y ocupacionales para la formación para el trabajo liberador (1.5.2).
Actualizar y direccionar los programas formativos… con el fin de garantizar la formación técnica, profesional y ocupacional del trabajo, fomentando en cada esfuerzo los valores patrióticos y el sentido crítico en la organización para el trabajo liberador (1.5.2.1).
Es una educación para la preservación de los valores del pueblo, de su historia, de su cultura y de su acervo moral. La preservación pasa por algunas estrategias educativas: promoción permanente y refuerzo de dichos valores (con todos los medios), y lucha contra los antivalores. Una educación que toma como bandera los valores de la propia cultura se hace educación liberadora. Así queda plasmado en los siguientes objetivos, y expresamente cuando se menciona como valor del Pueblo venezolano su lucha por la emancipación:
Preservar el acervo moral del Pueblo venezolano y reforzarlo mediante estrategias de formación en valores (2.4.1).
Preservar los valores tradicionales del Pueblo venezolano, de honestidad, responsabilidad, vocación de trabajo, amor al prójimo, solidaridad, voluntad de superación, y de la lucha por la emancipación; mediante su promoción permanente y a través de todos los medios disponibles, como defensa contra los antivalores del modelo capitalista, que promueve la explotación, el consumismo, el individualismo y la corrupción, y que son el origen de la violencia criminal que agobia a la sociedad venezolana (2.4.1.1).
Luego se baja más al detalle, indicando medios concretos a través de los cuales se puede realizar la promoción y defensa de los valores, y la lucha contra los antivalores. Para “defender y proteger el patrimonio histórico y cultural venezolano y nuestro americano” (5.3) se enumeran varios objetivos específicos. En ellos encontramos buenas pistas para el hacer concreto de la educación liberadora:
Contrarrestar la producción y valorización de elementos culturales y relatos históricos dominantes, circulantes a través de los medios de comunicación y las instituciones diversas.
Involucrar a las instituciones públicas en la producción de críticas contundentes a las formas culturales y a las reconstrucciones históricas dominantes.
Vehicular las críticas a través de los medios de comunicación públicos (revistas, televisión, eventos, etc.).
Promover la producción de textos escolares para generar consciencia y formar críticamente las nuevas generaciones.
Producir espacios de expresión y mecanismos de registro de las culturas populares y de la memoria histórica de grupos sociales y étnicos subalternos.
En los ámbitos nacional y regional, identificar los espacios de expresión y formas populares de reproducción de la memoria histórica (por ejemplo, los cronistas).
Organizar dentro de cada Consejo Comunal y en cada Comuna en Construcción, grupos de trabajo para el registro de la memoria histórica y la difusión de los contenidos de la cultura popular o étnica (en el caso, por ejemplo, de los indígenas, de los afrovenezolanos, de los trabajos realizados por los Comités de Tierras Urbanas, Mesas de agua y otros).
Formar expertos populares en la salvaguardia del patrimonio cultural popular y de la memoria histórica.
Involucrar a los museos y otras instituciones de interés histórico y cultural, en el plan de conservación y valorización del Patrimonio cultural e histórico popular.
Finalmente, la educación que asoma en el Plan de la Patria es una educación liberadora, que impulsa una paz planetaria fundada en la libre determinación de los pueblos, y un nuevo diseño geoestratégico mundial, configurado en torno a varios ejes de poder, en equilibrio y sin imperialismos. Una educación liberadora, que contribuye a la salvaguarda del planeta y a la protección de las minorías excluidas.
El desarrollo de otro Mundo posible implica un impulso creciente desde diversos planos, de los cuales el educativo es fundamental. El cambio de mentalidad de las nuevas generaciones permitirá las transformaciones necesarias. La paz, la salvaguarda del planeta y la inclusión de los excluidos se consolidarán desde los procesos de educación liberadora con que se acompañe a nuestros pueblos. Con los verbos contribuir e impulsar, los siguientes objetivos del Plan de la Patria indican la tarea educativa liberadora:
Continuar impulsando el desarrollo de un Mundo multicéntrico y pluripolar sin dominación imperial y con respeto a la autodeterminación de los pueblos (4.3).
Contribuir a la conformación de un gran movimiento mundial para contener las causas y reparar los efectos del cambio climático que ocurren como consecuencia del modelo capitalista depredador (5.4).

Hasta aquí el análisis de los objetivos, llenos de contenido humanista, político y filosófico. En ellos se dejan entrever las perspectivas de Chávez acerca de la educación liberadora dentro de un proyecto más amplio: la construcción del socialismo humanista y liberador del siglo XXI. Es una tarea por hacer descubrir los grandes ejes de esta propuesta. Más amplio aún es el camino por andar tras estos objetivos, pero con el legado del Comandante seguiremos produciendo conciencia y educación liberadora y, con ella, el Buen Vivir  que anhelamos.