Chávez poeta

Chávez poeta

lunes, 20 de abril de 2015

El Sermón del Monte y la justicia


Si algún pasaje del Evangelio no se cansó Chávez de repetir e incluso de recrear, fue el Sermón del Monte (Lc 6,20-26). Recojo aquí cinco referencias, desde 2004 a 2010.
Aclara Chávez que el reino que anuncia Jesús se construye entre nosotros. Es reino de paz, justicia, igualdad, felicidad, humanidad. Jesús dio su vida por ello. Nosotros somos responsables de seguir construyéndolo. Esa es la revolución verdadera.

12-06-2004
¡Así será! está escrito, ese es nuestro camino y de allí no saldremos: El camino de la justicia, como dice la Biblia, es el único camino hacia la paz, “si queremos paz de verdad hagamos justicia”.
Hay quienes hablan de paz por llenarse la boca, pero no sienten lo que es la paz: La paz verdadera es la paz del espíritu, la paz del alma, la paz individual y la colectiva.
No hay paz sin justicia, sin igualdad, sin dignidad y aquí en Venezuela estamos precisamente por el camino de la paz, de la verdadera paz, del verdadero reino de Dios. “Bienaventurado los pobres”, decía Jesús, “porque de ellos será el reino de los cielos”, sólo que el reino de los cielos debe estar aquí entre nosotros y no en un sitio lejano, más allá de la nubes, por algo vino Cristo aquí a pregonar al reino de Dios.
Hace poco el Papa incluso dijo que el cielo no es un lugar físico, como alguna gente cree, y que está más allá de las nubes, si el cielo estuviera más allá de las nubes, ya alguna nave espacial lo habría visto, así que no está allá el Reino de Dios, está aquí, y nosotros somos los responsables de construirlo siguiendo el ejemplo de Cristo, el Redentor, que fue capaz de dar su vida y de hacer correr su sangre por el amor a los demás y no por él mismo, todos para que sea posible que el Reino de Dios, es decir el reino de la paz, el reino de la justicia, de la igualdad, de la felicidad, para que exista algún día.
Nosotros debemos hacer una revolución los seres humanos, desde dentro de nuestro espíritu, así lo siento yo cada día más, esa es la semilla verdadera de la gran revolución que el mundo necesita, independientemente de ideologías políticas, la primera revolución es la revolución del espíritu, volver a lo humano, volver a lo hermoso, que es ser un ser humano.
Potenciar el amor, el amor por el prójimo, el amor por los demás y sobre todo por los más débiles, por los más necesitados, por los pobres, he allí la esencia de cualquier verdadera revolución: Llevar justicia.

Privilegia en antigüedad el texto de Lucas sobre el de Mateo, como hacen los intérpretes actuales, pues como sabemos Lucas hace referencia a los pobres económicos reales de Palestina, mientras que Mateo lo refiere a los discípulos de la comunidad y a sus opciones de seguimiento radical de Jesús. Desde el 2005 Chávez no duda en llamar a Jesús socialista y anti-imperialista.  Su opuesto es Judas, el capitalista que vende a Cristo.

15-12-2006
Miren el sermón de la montaña en algunas ocasiones lo desfiguran y le quitan palabras, porque Cristo era un rebelde radical, vean los que dijo... esta es la versión original del sermón de la montaña que aparece en el evangelio de Lucas, es el texto más antiguo que se conoce, hay otros más nuevos donde no aparecen algunas expresiones de Cristo porque era muy radical Cristo, era un radical, no es que era muy radical, era un radical, era un revolucionario, era un justiciero y por eso lo crucificaron los capitalistas de entonces, los imperialistas, fíjense lo que dice Cristo en el sermón de la montaña: “Sed bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios, sed bienaventurados vosotros los hambrientos porque seréis hartos, sed bienaventurados vosotros los que lloráis porque reiréis, pero por contra ¡ay de vosotros los ricos porque tenéis lejos vuestro consuelo! ¡ay de vosotros los que estáis hartos porque pasaréis hambre! ¡ay de vosotros los que reís porque lloraréis y aullaréis!”. (Lc 6, 20-25)
Hoy incluso nosotros somos más moderados que Cristo, mi Señor era una espada radical, nosotros hoy incluso decimos no, no queremos que nadie pase hambre, ni siquiera los que hoy están hartos, que sigan hartos, que puedan comer pero que todos podamos comer, que no haya hambriento por ninguna parte. Tampoco queremos que los que ríen explotando a los demás lloren algún día, no, más bien que compartan con nosotros la felicidad de ser libres, ellos y nosotros, todos libres, todos iguales.

En su Visita oficial al Monte Sacro en Roma, el 16 de Octubre de 2005, ya había pronunciado estas palabras:
Quiero recordar hoy especialmente a Cristo aquí en este Monte aquí en esta ciudad eterna, la Roma la ciudad de Pedro. Cristo quién puede decir que no, uno de los grandes revolucionarios de la historia, de los más grandes revolucionarios. Cristo y mártir anti-imperialista como dice allá esa pancarta Italia anti-imperialista. Quién puede decir que no. Cristo anti-imperialista. Cristo luchador por la defensa de los desvalidos de los pobres de los débiles. Cristo el que nació en el pesebre el niño pobre el joven pobre el caminante el portador de la buena nueva de un reino distinto el reino de la igualdad el reino de la libertad.
Yo que, en los últimos meses he estado colocando en el debate mundial allá en Venezuela, allá en América latina y en el mundo el tema de las vías al verdadero desarrollo y se me ha ocurrido proponer el debate acerca del Socialismo del Siglo XXI he dicho; y por supuesto que lo digo porque estoy convencido de ello; para mí uno de los primeros socialistas de nuestra era fue Cristo y uno de los grandes capitalistas de nuestra era y de los primeros Judas Iscariote, claro lo vendió por unas monedas. El capitalista vende al maestro, vende a su propia madre, vende a su propia patria por las monedas.
El socialista no, el socialista lo da todo por lo social, por lo colectivo. El capitalista es egoísta por naturaleza. Cristo que entendió a fondo el drama humano llegó a decirlo. Aquella vez, Monseñor, que le llegó un hombre muy acaudalado a preguntarle que como hacía para llegar al reino de los cielos y Cristo le dijo: Bueno, “vende todos tus bienes y reparte esa riqueza entre los pobres”. El hombre se fue consternado y fue cuando lanzó Cristo aquella frase “más fácil será que un camello entre por el ojo de una aguja a que un rico entre al reino de los cielos”.
Así que quiero rendir tributo a Cristo aquí hoy, y decir desde mi corazón cristiano, cada día más cristiano que nunca como antes en estos 2 mil años ha tenido más vigencia el planteamiento de Cristo el Redentor, igualdad. Sólo la igualdad y la justicia nos darán un mundo de paz, de paz ¿Cuál es la causa de los conflictos de la violencia, del terrorismo, de la delincuencia desatada por el mundo? La causa es la injusticia, es la causa fundamental ¿Nace acaso un niño delincuente? Vaya que bello son los niños. Para mí los niños son Dios hecho carne no hay más puro que un niño, que una niña ¿Nace alguna niña prostituta? No. Sólo la injusticia social los lleva a la delincuencia, a la prostitución, a la degradación. Sólo la injusticia les corta las alas para volar.

12-02-2009
Siempre, desde aquellos días en que andaba yo de monaguillo en la humilde iglesia de Sabaneta, cuando comenzaba la tempestuosa década de los años 60 del siglo pasado, fue conquistado mi espíritu por el latigueante y flamígero verbo de Jesús, el Cristo Redentor de los pueblos oprimidos. Me pareció desde entonces tan emocionante el Sermón de la Montaña y su promesa de justicia para los pobres de la tierra.

1-06-2009
Cristo he dicho. Y Cristo digo, sin duda. Era Jesús un verdadero pensador socialista. Y algo más importante, fue un consecuente luchador socialista hasta su último canto: “Todo está consumado”. Y luego llegó Jesús a condenar a los ricos. He aquí el Sermón de la Montaña…
A ti, compatriota, hombre, mujer, joven, que me lees en estas líneas de domingo, el último día de este mes de mayo, te digo: ¡El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga! (Mc 4,9).

Dos citas màs sobre relacionadas con el Sermón del Monte, pero ahora sobre los ricos:

En el Discurso en Copenhague del 16 de ciciembre de 2009:
…por ahí conocí, tuve el gusto de conocer a este escritor francés Hervé Kempf, recomiendo este libro, lo recomiendo, se consigue en español –por ahí está Hervé- también en francés, en inglés seguramente, Cómo los ricos destruyen el planeta. Hervé Kempf: Cómo los ricos destruyen el planeta. Por eso fue que Cristo lo dijo: Más fácil será que un camello entre por el ojo de una aguja, a que un rico entre al Reino de los cielos. Eso lo dijo Cristo nuestro señor.  [aplausos].
Los ricos están destruyendo el planeta. ¿Será que piensan irse para otro cuando destruyan este? ¿Tendrán planes para irse a otro planeta?

1-10-2011
Los ricachones siguen manipulando las cosas que yo digo, un día dije que ser rico es malo, eso lo repito, porque ser ricachón, ser burgués, es malo; para eso me afianzo en mi pensamiento cristiano. Por algo dijo Cristo: Más fácil será que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de los cielos.
Lo que nunca he dicho es que ser pobre es bueno. No, si una de mis más grandes luchas es y será para sacar al pueblo venezolano de la pobreza y la miseria. Que vivamos felices, sin pobreza. Pobreza cero en Venezuela, que no haya pobreza en Venezuela.


Ante las inundaciones del año 2010 y los refugiados, recuerda Chávez al refugiado Niño Jesús, en Belén. Y ve en el pueblo su excluido su presencia. Se atreve finalmente a recrear el Sermón del Cerro, como lo llama: de los refugiados será la vida plena y el vivir viviendo.

26-12-2010
Para nosotros, esta Navidad tiene una significación humana de incalculable valor cristiano. Las lluvias y sus desastres le han dado presencia encarnada al pesebre pascual. En cada hombre, en cada mujer, en cada niño, está el rostro de José, María y Jesús. Como bien lo señaló el padre Numa Molina, desde su apostolado a favor de los humildes, “cada refugio es la representación viva del pesebre originario”. ¿Qué buscaban María y José aquella noche en Belén si no un refugio para que llegara al mundo el que traería las bienaventuranzas? (Lc 2, 4-7). ¿No son hoy nuestros refugios espacios de solidaridad y justicia, en los que estamos viendo nacer la esperanza viva hecha pueblo?
Y, como en aquel entonces (2002), no nos desprenderemos del espíritu de bienaventuranza que anima a los que seguimos a Cristo redentor. Estamos seguros de que venceremos porque estamos venciendo. Junto al pueblo, conjuraremos a todos los diablos que se nos pongan por delante: se estrellarán y se seguirán estrellando como sucedió esta semana en la que intentaron desestabilizar nuevamente al país. Nosotros estamos asumiendo, hasta las últimas consecuencias, el Evangelio del amor y de la justicia. Y al Niño Jesús lo buscamos y encontramos, cada día, en todos los excluidos y excluidas de Venezuela. Con certeza, en esta hora dura y difícil de la patria, Cristo levanta de nuevo su voz, y nosotros con Él, en un renovado Sermón del Cerro: es la buena nueva de la redención y la liberación que hoy encarna, en las palabras y en los hechos, el pueblo de Simón Bolívar. ¡Bienaventurados los pobladores del cerro! ¡Bienaventurados los refugiados y refugiadas! ¡Bienaventurados los soldados del pueblo! ¡Bienaventurado el pueblo todo! Porque de ellos y ellas será el reino de la justicia social, del amor supremo, de la paz perpetua… Ese reino, hombre, mujer, joven, niño que me lees, es el auténtico cristianismo… Es el socialismo. Es la vida plena. ¡El vivir viviendo!

En este mismo contexto navideño y de refugiados, aparecen publicadas las líneas de Chávez con la misma fecha:
Como cristiano radical, entiendo y asumo el santo Evangelio como salvación y liberación definitiva de todos los hombres y mujeres de buena voluntad. En tal sentido, recuerdo las palabras de Juan Pablo II en el documento “¿Qué has hecho tú de tu hermano sin techo? La Iglesia ante la carencia de viviendas”, que escribiera a propósito del Año Internacional de los Sin Techo (1987) establecido por la ONU: … “Salir al encuentro de quien tiene necesidad de una vivienda pertenece al espíritu de las ‘obras de misericordia’, en función de las cuales seremos juzgados por Cristo nuestro Señor” (cf. Mt. 25, 31-46). ¿Podremos nosotros, cristianos, ignorar o soslayar tal problema? Cuando sabemos bien que la casa “… es una condición necesaria para que el hombre pueda venir al mundo, crecer, desarrollarse, para que pueda trabajar, educar y educarse, para que los hombres puedan constituir esa unión más profunda y más fundamental que se llama ‘familia’” (Enseñanzas, 2, 1979, 314).
(…) La Iglesia, participando de “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren” (Gaudium et spes, 1), considera grave deber suyo asociarse a cuantos operan con dedicación y desinterés para que el problema de la casa encuentre soluciones concretas y urgentes, y para que los que carecen de techo sean objeto de la debida atención y preocupación por parte de la autoridad pública.
(…) La especulación sobre los terrenos que sirven al desarrollo edilicio y sobre la construcción de ambientes domésticos, el estado de abandono de barrios enteros o de áreas rurales privadas de calles transitables, de distribución de agua o electricidad, de escuelas o de transportes necesarios para el movimiento de las personas, son —como es sabido— algunos de los males más patentes, estrechamente ligados al problema más amplio de la casa.
Y rematará su Santidad: ¿Cómo podríamos afirmar que se ha celebrado realmente un Año Internacional de los Sin Techo, si luego no se ha hecho nada o casi nada; si todo quedara reducido a algunas ceremonias que no comportan ningún beneficio sensible? (…) Todo esto trae a la memoria y a la reflexión las palabras consoladoras de Jesús: “Cuantas veces hicisteis eso a uno de estos, mis hermanos menores, a mí lo hicisteis” (Mt 25, 40). Él, en efecto, nació en un establo y fue reclinado “en un pesebre” por las manos amorosas de su madre, la Virgen Santísima, porque no había lugar para ellos en la posada (cf. Lc 2, 7); y luego estuvo prófugo, lejano de su tierra y de su casa, en su primera infancia.
Querido o querida compatriota que me lees: he traído esta larga cita para que ejerzamos la reflexión profunda que estos días santos ameritan; para que sean ustedes quienes saquen las conclusiones acerca de la justeza de nuestro camino y las decisiones que sobre el mismo hemos ido tomando radicalmente: como revolucionarios que somos, debemos ir a la raíz de todos nuestros males y problemas, de todas nuestras desdichas y sufrimientos. Nunca como antes el sentido de lo ecuménico se nos había hecho más claro: el habitar la tierra pasa por la realización del hombre en su morada y en su lugar de trabajo como extensión  de la misma y para la misma; es la dignificación en su hogar y la dignificación de todas las condiciones para que esto sea posible. Por ello, hemos decidido legislar radicalmente en función de la felicidad colectiva que nos merecemos, que comienza, necesariamente, por la resolución del problema de la vivienda.

En el lanzamiento de la Gran Misión en Amor Mayor por Venezuela, el 13 de diciembre de 2011, vuelve a reflexionar a la luz del nacimiento de Jesús:
Lo que nos mantiene es el amor ¡Ese amor que nos tenemos!  ¡Esa querencia! Hoy, es bueno decirlo, ¡ya viene la Navidad!  Es 13 de diciembre. Recordemos y entremos en ambiente, y no solo con alegría y luces, los pesebres y los arbolitos. Y los regalos. Y los días de asueto.  Hay que recordar ¿qué? Por ahí quiero comenzar…recordando a Jesús…vino Jesús a nacer en un pesebre, y ¿qué es un pesebre?  Un pesebre es el sitio donde le dan de comer a los animales.  Ahí vino a parir María. María, la Madre de Jesús.  Eran tan pobres que tuvo que ir a parir allá. Y luego Jesús, apenas nació, se convirtió en un perseguido del poder establecido. Porque ya bebé era anti-imperialista ¡Y era anti-capitalista!

Y aquí traje el libro, de un escritor brasileño... Es de Marcelo Barros, y con prólogo de Leonardo Boff, gran teólogo brasileño… “Espiritualidad bolivariana para nuestra América”. Aquí ellos señalan algo muy cierto: el cristianismo y el socialismo son en esencia lo mismo. Cuando Jesús vino hace más de 2.000 años y dijo “Amaos los unos a los otros”, dejó un mandato para la Historia, un desafío. En el capitalismo ¡es imposible que reine el Amor!

domingo, 5 de abril de 2015

Jesús de Nazaret


Con mucha más frecuencia y pasión que a los profetas, se remitirá a Jesús, Cristo, su Redentor, como le gusta llamarlo. En él, nacido entre los pobre y crucificado, fundamenta su mensaje de paz, con justicia y fraternidad. Progresivamente, los identificará con el anti-imperialismo y con el socialismo.

 19-09-2005, en el Panteón Nacional
…y ese es otro de los grandes mártires de nuestra historia: el Cristo antiimperialista, el Cristo rebelde, el Cristo que nació entre los pobres y murió por los pobres, el Cristo que dice: “…más fácil será que un camello pase por el ojo de una aguja, a que un rico entre al Reino de los Cielos”. El Cristo que vino a traer la buena nueva de la igualdad, de la libertad y el rey de la justicia y del amor entre nosotros. Le rendimos tributo aquí al Cristo Redentor, crucificado y resucitado. 

Paz, con justicia y fraternidad

Ya en el año 2000, en la Cumbre del Milenio, recuerda la Última Cena como una experiencia simbólica y remota de fraternidad que aún no terminamos de consolidar.

2000
Hace 55 años fue creada la Organización de las Naciones Unidas, cuando se iniciaba la segunda mitad del último siglo del segundo milenio. ¡Cómo han pasado los años! ¡Cómo han pasado los siglos! ¡Y los milenios! Desde la Última Cena, por allá en el año 33, hasta esta Cumbre del Milenio del 2000, los seres humanos nos hemos visto arrastrados por el mismo drama, por la misma búsqueda interminable de los caminos hacia la justicia, la paz, la dignidad y la vida.

La referencia general a Cristo como defensor de los oprimidos y luchador por la justicia será frecuente en sus discursos. En pleno paro petrolero, se convierte en una referencia para la acción incansable por la justicia, presentando las luchas del pueblo y del Gobierno como la causa de Jesús frente a los poderes económicos imperiales.
La paz con justicia será otro de sus ejes referenciales. No hay frases bíblicas textuales que anoten esto. Son más bien frases de los papas (Pablo VI, Juan Pablo II). Pero sin duda se inspiran en el evangelio.
La referencia original al Hombre como Alfa y Omega, puede estar inspirada en el texto de Apocalipsis (1,8) en el que el mismo Cristo-Señor es presentado como Alfa y Omega, pero también en aquél texto de Marcos en el que el Hombre es señor del sábado (Mc 2,28). No está el hombre para la ley, sino la ley para el hombre. La economía para el hombre, dirá Chávez.

10-11-2001
En la cumbre del milenio comenzábamos…invocando el ejemplo supremo de Cristo, y sus luchas por la justicia, por la paz y la vida…

10-01-2003
¿Quieren los venezolanos paz? Sí, queremos paz; pero no queremos la paz de los sepulcros, no queremos la paz de los esclavos, no queremos la paz de la mordaza; la única paz, lo dijo Cristo, la única paz posible es a través de la justicia, y este es un acto de justicia. (Exclamaciones de: “¡Justicia, justicia, justicia!”).
..
Nosotros, por el contrario, estamos construyendo las bases de un verdadero Estado democrático de justicia y de derecho, y este acto de hoy así lo evidencia, este acto de hoy, en el cual hemos entregado un conjunto de títulos de tierra urbana, y yo me siento feliz —como ya dije— y le doy gracias a Dios, mi Señor; a Cristo, mi Redentor; a Cristo, nuestro Padre; a Cristo, el que vino al mundo a luchar por la justicia y a defender a los oprimidos y a los más débiles, le doy gracias porque me ha permitido, a través de mis manos, estas manos de campesino, estas manos de soldado comenzar a hacer justicia (exclamaciones de: “¡Justicia!, ¡Justicia!, ¡Justicia!”)

11-01-2003
Ya Cristo lo decía: El hombre debe ser el Alfa y el Omega, el comienzo y el fin, no la economía. Hemos invertido los valores de la existencia humana y estamos sufriendo las realidades a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Hemos dicho, desde Venezuela incluso, que el mundo como va no es viable. Si queremos que se acabe el mundo, sigamos por el camino que hemos traído, el camino al infierno, al quinto infierno. No habrá paz en el mundo mientras no haya justicia, el único camino a la paz —dice la Biblia— es la justicia. Es un alto grado de igualdad que aspiramos.

La fraternidad, la igualdad, el vivir como hermanos, el amor en la comunidad, la solidaridad, son muestras de la presencia de Cristo en medio, son las pruebas del cristianismo verdadero. Y ese es el socialismo. Las luchas del pueblo por la justicia son las mismas luchas de Cristo, las luchas de Dios.

2-2-99
No, eso no basta, para ser honrado de verdad un hombre, una mujer, un ser humano, si sabe que alguien está sufriendo cerca de él, tiene que hacer todo lo que él pueda para evitarle ese sufrimiento a ese ser humano. Es la única forma de ser honrado. Es más ¡de ser cristiano pues! porque la primera Ley de Dios dice así: «ama a tu prójimo como a ti mismo» (Lc 10, 27). Yo a veces me he atrevido a decir un juicio que yo recomendaría a esa primera Ley de Dios, que Dios me perdone: en este momento en emergencia nosotros los católicos y cristianos deberíamos decir más bien: ama a tu prójimo más que a ti mismo.

16 de enero de 2003
El año 2003 será un año bueno, un año de mucha exigencia, sin duda; pero igual un año donde continuaremos profundizando este proceso de cambios imprescindibles, para darle a Venezuela la paz que tanto queremos, y para contribuir con América y con el mundo en la creación de un nuevo mundo de iguales, donde vivamos todos como hermanos. Como dijo Cristo, el redentor: “Cuando estén juntos como hermanos, como eclesia, estaré con ustedes.” Muchísimas gracias (aplausos).

22 de enero de 2003
Los pueblos pobres de la tierra saben que en Venezuela hoy se levanta una esperanza, porque aquí estamos luchando no solo por nuestro pueblo sino por todos los pueblos del mundo que merecen justicia, vida y dignidad (aplausos). Esa es nuestra lucha, es la lucha de Dios, es la lucha de Cristo, el redentor de los pueblos, que hoy, dos mil y dos años después de su nacimiento, está más vivo que nunca. ¡Que viva Cristo, el redentor de los pueblos, para siempre! (Exclamaciones.) ¡Que viva Cristo, mi comandante, mi pastor y mi guía! (Exclamaciones.) Esta también es la lucha de Cristo, el hijo de Dios (exclamaciones). Vemos lo que el 2002 nos ha dejado; 2002 quedarás registrado en nuestro corazón, quedarás registrado para siempre. Yo lo llamo 2002, el año heroico. Ha sido un año heroico el 2002, año de inicio de la consolidación, año de profundización, año de conciencia, año de avance. Hemos derrotado todos los planes que los enemigos de la patria echaron a rodar en el 2002.

17 de enero de 2007
Es imposible, el capitalismo es el reino de la injusticia, el socialismo es, como decía Bolívar, claro, Bolívar no hablaba de socialismo porque ese término aún no se usaba, así como Cristo tampoco habló de socialismo porque ese término aún no se usaba.
Ahora miren, sólo alguna reflexión sobre el poder comunal, decía hace un rato ¡cuidado!, tengamos cuidado todos de que los Consejos Comunales no se conviertan sólo en un instrumento para recibir recursos financieros, ¡no!, eso no es lo más importante, eso es muy importante, pero no es lo más importante, vamos a demoler en ese espacio los viejos valores capitalistas del individualismo, del egoísmo, los antivalores más bien, las viejas y malas mañas, vamos a impulsar allí la solidaridad. La cooperación, bueno, el mandato de Cristo, hermanos y hermanas, los que somos cristianos como yo: “Amaos los unos a los otros” (Jn 15,17), allí en la comunidad.
Así es que yo les pido conciencia, Yo voy a estar pendiente, porque donde ustedes den más ejemplo yo estaré más con ustedes, apoyándolos más. Así dijo mi Señor Cristo, así lo repito: “Cuando ustedes vivan juntos como hermanos, entonces es cuando yo estaré con ustedes...” (Mt 18,20). Como hermanos, con amor los unos a los otros, eso se llama hermanos y hermanas, socialismo, eso es el socialismo. Hagámoslo desde hoy mismo, lleguen a la casa allá a ver qué les sobra, allá en el cuarto de los corotos a ver si les sobra algo, vean a ver si ustedes tienen un patio grande por allá donde pudieran hacer algo.
No, este patio es mío, ¿y qué voy a hacer yo en este patio? Bueno, a lo mejor yo permito, vamos a hacer allá una casita, un cuarto aunque sea para la señora Petra, chico, que vive allá debajo del puente. Generosidad, desprendimiento, eso es ser revolucionario, eso es ser cristiano, eso es ser bolivariano, si no, es mentira, todo es mentira.

La economía al servicio de la justicia social

Es de sumo interés la cita de las llamadas tentaciones de Jesús (Lc 4,1-4). El texto que sigue es de 2001, anterior a la mayoría de los que aquí se traen, anterior al golpe y paro petrolero. Para Chávez no había duda en su proyecto de justicia social y en su inspiración cristiana para ello.

10-7-2001

Nunca se me olvida aquella lectura sagrada de cuando Jesús se tocó con el Diablo, el mismísimo Satanás en el desierto. Y el Satanás quiso tentarlo y le dijo, y esto debe ser una lección para nosotros hoy y siempre: «Ah, ¿tú eres hijo de Dios? No te creo. Demuéstramelo pues». Estás en ayunas ¿cuántos días tenías? Cuarenta. Gracias Monseñor. Cuarenta días en ayuno. Que yo fui monaguillo. Mi mamá quería que yo fuera sacerdote. Yo fui monaguillo dos años. Y me hubiese gustado mucho. Yo creo que hubiese sido un sacerdote, al menos apasionado, como muchos de aquí de Venezuela y del mundo y de América Latina. Como muchos. La inmensa mayoría de luchadores de la justicia, pues por la justicia. Ahora, entonces le dice, como sabemos todos, bueno ¿por qué no transformas esas piedras en pan y comes? Y Jesús le dijo, sabio, eterno, le dijo: «No, porque está escrito señor, no solo de pan vive el hombre». Nosotros creemos que solo de pan se vive. Estamos terriblemente equivocados. Ah «que el intercambio comercial se incrementó entre Venezuela y no se qué otro país» Qué bien. Mira, y ¿la pobreza? ¿cómo se movió la pobreza este año? ¡Que la inflación la tenemos ya cerca de un dígito y el déficit fiscal también lo hemos reducido! Ah y la cantidad de niños que van a la escuela ¿cómo están? Dime. ¿Cómo se han movido tus variables de desnutrición infantil? ¿cómo está la mortalidad infantil? ¿cómo están los salarios de los trabajadores? ¿cómo está el poder adquisitivo? Yo creo que esas son las grandes preguntas que hay que responder. Lo demás son instrumentos, son instrumentos. ¿De qué vale decir que la inflación la redujimos a cero? ¿de qué vale que digamos que no tenemos déficit sino superávit fiscal? ¿de qué vale que digamos que hay una estabilidad cambiaria? ¿de qué vale etcétera, etcétera, la macroeconomía si al final hay más pobreza y más hambre? No vale de nada. Eso no sirve para nada. No nos caigamos a mentira, la economía es un instrumento y debe serlo, al servicio de la justicia social, al servicio del ser humano, si no, no sirve para nada. Si no, no sirve.