Chávez poeta

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jueves, 14 de mayo de 2015

Con Cristo y Luther King

En medio de lobos: Fortaleza de espíritu y ternura de corazón

De la mano de Martin Luther King y sus luchas por la liberación de los negros, relee un breve texto bíblico ajustado a la realidad de los tiempos posteriores al Golpe de estado y paro petrolero. Candidez y astucia; mejor: fortaleza de espíritu y ternura del corazón.

5 de enero de 2003
Lo dijo Cristo: A Dios lo que es de Dios y al pueblo lo que es del pueblo (aplausos). Aquella es la lección de Cristo: A Dios lo que es de Dios, al César lo que es del César (Mc 12,17), y al pueblo lo que es del pueblo. Los golpistas quieren detener el esfuerzo en función de la educación de los niños y de los jóvenes. ¿Cómo? Ahora tratan de desbancar el fisco nacional para que no haya dinero, para que no haya dinero ni para pagarles sueldos a los maestros, y mucho menos para impulsar las escuelas bolivarianas, para impulsar las escuelas técnicas, para impulsar el Proyecto Simoncito, que está comenzando apenas; eso es lo que ellos quieren.
Tengan la seguridad de que esta batalla histórica signará una victoria más para nuestro pueblo. Tengamos todos la seguridad de que las aulas, que los recreos, que los pasillos de nuestros colegios, que los jardines de nuestros infantes seguirán siendo la cuna de los sueños, de los cantos y de las alegrías del futuro de Venezuela, que son nuestros niños y nuestras niñas. Este mensaje, desde la fortaleza de mi espíritu, como dice Cristo: “Vayan pues, como ovejas entre lobos, pero vayan; además de tener la candorosa hermosura de las palomas, llévense y sean astutos como la serpiente.” (Mt 10, 16). Aquí estamos, defenderemos a nuestros niños y a nuestras niñas con la batalla más grande que haya que dar; pero, por ellos, lograremos la victoria, por su futuro, por su educación, integral y bonita, como manda la sagrada Constitución Bolivariana (aplausos).

13-04-2004
Me han regalado este libro —y me despido—, gran biografía, gran luchador, aquel que dijo: I have a dream —tengo un sueño—, Martin Luther King, mártir de nosotros los negros, mártir de nosotros los que luchamos, blancos, o negros, o amarillos, o rojos, por la dignidad de los pueblos, por la igualdad, por la paz, por la justicia. En algunas de sus páginas estuve leyendo lo siguiente. Hablaba Martin Luther King de Jesús, el rey de los pueblos, el señor de Venezuela; Jesús, mi Comandante; Jesús, el de Belén; Jesús, el de Nazaret; Jesús, el de la Cruz; Jesús, el resucitado; Jesús, el Redentor. Martin Luther King era un cristiano. Cada día amamos más a Cristo, y cada día, déjenme decirles, yo entiendo más a Cristo, su pasión, su amor; cada día soy más cristiano y alabo a mi señor, a mi Comandante en Jefe. Voy a leer esto y me despido: “Jesús sabía que sus discípulos” —oigan bien, porque es la palabra de Jesús, para nosotros sus discípulos, es una orden que viene desde hace casi 2.000 años, para nosotros, discípulos de Cristo, que luchamos por él, por sus ideas, por sus sueños—, ”se enfrentarían a un mundo difícil y hostil, donde toparían con los recalcitrantes funcionarios políticos y la intransigencia de los protectores del viejo orden; Jesús sabía que encontrarían hombres fríos y arrogantes, con los corazones endurecidos por el largo invierno del tradicionalismo. Así, sabiendo aquello, les dijo: ‘Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos’, y les dio una fórmula de acción.” Oído al tambor: “Ovejas en medio de lobos”, y la fórmula de Cristo para nosotros, les dijo: “Sed, pues, astutos como las serpientes, pero candorosos como las palomas” (Mt 10, 16).
Es muy difícil imaginar una persona que tuviera, simultáneamente, las características de la serpiente y de la paloma. Pues es esto lo que Jesús espera, que tengamos las características de la serpiente y de la paloma al mismo tiempo.
“Hemos de combinar la dureza de la serpiente con la pacífica dulzura de la paloma: Fuertes de espíritu, pero tiernos de corazón. Si se tienen cualidades de serpiente y nos faltan las cualidades de la paloma, seremos fríos, malvados y egoístas; si tenemos las cualidades de la paloma sin las de la serpiente, seremos sentimentales, anémicos y abúlicos.  Hemos de combinar, pues, las dos.” Y terminaba Martin Luther King: “Nosotros, como negros, hemos de unir la fortaleza del espíritu y la ternura del corazón, si queremos avanzar positivamente hacia la meta de la libertad y la justicia.” Y yo digo hoy, parafraseando al gran mártir: Nosotros, venezolanos; nosotros, bolivarianos; nosotros, revolucionarios, si queremos patria para nuestros hijos, hemos de unir la fortaleza del espíritu y la ternura del corazón.

Otros textos

Supo también leer otros textos desde distintas coyunturas particulares, como éste de 2002 sobre el poner la otra mejilla (Mt 5, 39-40):

11-04-2002
Porque le he pedido mucho a Dios, y estoy seguro de que aquí, con la prudencia, con la tolerancia, a pesar de las provocaciones, incluso le he dicho a la gente: “Ok, pongámonos como Cristo, te dan por aquí, pon la otra mejilla para que te vuelvan a dar”. Y ustedes han visto, incluso han criticado algunos canales, yo lo he visto en estos días: la Guardia Nacional, por ejemplo, en algunos sitios donde ha tenido que ir a separar un grupo y otro, entonces de repente alguien le pregunta de una televisora: Efectivo, guardia o policía, y ¿usted, por qué no detiene a este hombre? No, prefiero quitarle lo que carga o llamarlo a la reflexión.

A Dios lo que es de Dios… lo empleó varias veces con diversos sentidos. Aquí hacía referencia al hablar claro y sin embozos, haciendo justicia a los hechos y desenmascarando a la jerarquía católica.

13-04-2004
A veces llego a creer que algunos miembros de la oligarquía venezolana están poseídos por el demonio, incluso algunos obispos también tienen el demonio por dentro; yo siempre me tengo que referir a este tema y no puedo evitarlo porque a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Qué falta le hace a la Iglesia católica venezolana un monseñor Arnulfo Romero por ejemplo, que salga a decir la verdad, de lo que debe ser la verdadera misión de la iglesia de Cristo.

Interpreta cierto “milenarismo” de base popular no como un destino ya marcado sino como una posibilidad en caso de no ir por los caminos de la justicia; y fustiga con las palabras de Jesús a los dirigentes opositores.

12 de febrero de 2009
La Mamá Rosa nos hablaba del “dos mil y más”, como una era futura en la que la humanidad tomaría definitivamente el camino señalado por Cristo de vivir entre iguales y como hermanos, o por el contrario “se acabaría el mundo”.
Cristo expulsó a los mercaderes del templo (Jn 2, 15-16) y desnudó con su palabra santa a los fariseos hipócritas “que limpian su copa por fuera escondiendo el sucio que tienen por dentro” (Lc 11,39). Tal cual ha ocurrido, una vez más, con estos llamados dirigentes de la oposición venezolana en el condenable hecho reciente de la profanación a la Sinagoga. ¡¡Fariseos hipócritas!!

Las mismas palabras utiliza en Ginebra para cuestionar las políticas mundiales frente a la pobreza y el llamado desarrollo.

9-10-2001
Como Cristo le dijo a los fariseos: “Fariseos hipócritas que quieren limpiar la copa por fuera pero por dentro no quieren ni mirar el sucio que tiene” (Lc 11,39). A veces hay un poco de fariseísmo en el manejo de este tema y se queda en discursos y declaraciones pero en muy ocas acciones concretas….

La sensibilidad hacia los niños y sus derechos la expresó con este texto del evangelio:

29-01-12
Tú sabes que los niños son lo más grande que puede haber entre cielo y tierra, los niños ¿Cómo fue que dijo Cristo? “Dejad que los niños vengan a mí...” (Mc 10,14). Por algo lo dijo Cristo, ¿verdad? Y yo siempre he dicho que el que quiera ver a Dios, véale los ojos a los niños, ahí está Dios, mira, ¿ves? La pureza más grande, la inocencia más grande, el amor más grande...  [aplausos]
Cuando yo tenía 7 años [risa], cuando yo tenía 8 años, me la pasaba vendiendo arañas en las calles y era monaguillo, mamá quería que yo fuera cura. Mamá, ¿por qué tú querías que yo fuera cura? ¿Ah? Mamá quería que yo fuera cura, yo hubiera sido un buen cura, revolucionario eso sí, porque Cristo era un revolucionario, Cristo era un revolucionario, y por eso —mire— lo crucificaron, dio su sangre, su vida por nosotros.

Esta entrega final de Cristo la evocó varias veces. Una de ellas hacía referencia al trágico final de Sucre y Bolívar, como Cristo en la cruz. Y se refería también a los líderes genuinos, dispuestos al sacrificio.

17-01-2007
Bolívar murió en 1830, menos aquí en América meridional se usaba ese término ¿no? Pero no se trata sólo del nombre, se trata del concepto y las categorías que lo van definiendo.
Pero Bolívar seguía escribiendo, pensando, diseñando y le escribe a Sucre…: “Señor general Sucre: en cuanto a mí, pienso que la gloria es mil veces preferible a la felicidad”. Ya en esta frase uno respira una melancolía, una aceptación de un destino, como Cristo en la cruz: todo está consumado.

Es decir, uno debe poner su interés particular de último. Si ustedes quieren ser líderes del poder popular, ¡vamos a dar el ejemplo!, el ejemplo de desprendimiento, de esfuerzo, de dedicación al estudio, al trabajo. Desprenderse, para ustedes no habrá sábado ni domingo, ni Semana Santa, ni Carnaval, ni nada. El líder debe ser capaz como Cristo de ir a la cruz, es decir, el sacrificio y no un día: todos los días de la vida. Se trata de la Patria que estamos construyendo, del esfuerzo supremo que debemos hacer. Así es que yo les pido conciencia.

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